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Fiestas
06 de
septiembre
de 2006
Como
dice la canción de Joan Manuel Serrat "y colgaron de un
cordel de esquina a esquina un cartel y banderas lilas,
rojas y amarillas. Eso puede ser lo más de destacado de
nuestras fiestas. Ya terminaron y es hora de hacer balance
de las mismas. Balance incompleto a falta de recibir el
detalle de los costes totales de las mismas, incluidos
festejos taurinos (para los que estaban presupuestados la
misma cantidad de euros que para todo el deporte del
municipio). Las fiestas han sido, una vez más, malas,
repetitivas y con un escaso seguimiento por parte de los
vecinos y una mínima participación de visitantes que
prefirieron acudir a las de nuestros vecinos de Soto.
La falta de imaginación
galopante con que el gobierno de la derecha actúa en todos
los ámbitos, también ha sido demostrada en las fiestas de
agosto. Sus recetas lúdicas para estos días se basan en
toros, consumo de alcohol en la plaza con grupos musicales
de moda como los Pecos (de moda a finales de los 70 claro
está) y poco más. Si esta receta fuera fruto de una política
de ahorro económico, puede que tuviera justificación, pero
no es el caso. Y así lo podremos comprobar cuando den cuenta
a la Corporación del coste total de las fiestas.
Por el mismo dinero se pueden
hacer otras cosas, que diviertan a los vecinos, favorezcan
la participación de estos y de los niños y demás atraigan
visitantes al municipio. Claro está que para hacer otras
fiestas, es necesario tener ganas de hacer y no solo de
cobrar o de hacer otras cosas, ajenas a lo que debe ser la
acción de gobierno,
como los
negocios inmobiliarios, en el caso de la concejala de
Cultura y Festejos, Doña Milagro González. Es mucho
pedirles.
Comienza "un nuevo curso
municipal". En el que nos esperan muchas sorpresas. Y una
esperanza: el cambio progresista al final del mismo.
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